" Opiniones" es el sentir de algunos poetas en relación a mi poesía, y que con agrado he recibo al manifestarlo en los prólogos de algunos de mis libros y criticas a ellos.

 
 
   
 

Amarrado a los hilos invisibles que ha tejido con paciencia, verso a verso, se sostiene sobre el caudal de una alquimia cuya emotividad nos alcanza. Generosa en imágenes, su expresión poética sugiere en forma constante, yendo desde la ingenuidad al erotismo, del dolor del abandono hasta la esperanzadora resurrección cotidiana,  en un vaivén elegante y pleno de buen gusto.


Jennifer Moore 

 

Como poeta contemporáneo prefiere el verso libre, a veces breve, como un asentimiento de que la poesía  cabe en el mínimo renglón de la palabra solitaria ; a veces extensa, palabras guiadas por el sentimiento que no cesa en su avidez por decir que duele, que emociona.

La poesía es síntesis, se mantiene en la eficacia del lenguaje, se adentra en el espíritu sin pretender dar una definición, solo la pausa en el  frenesí diario , aliviando la tensión que provoca el mundo exterior.

 

Cecilia Ortiz 

 

 

Un poeta, una mirada, una voz es la poesía de Pedro Pablo Pérez Santiesteban, cubano de alma y cuerpo, que surge a la vida literaria con su libro Marea Alta, Ediciones el Salvaje Refinado, 2004; y que al leer sea el poema que sea de este poeta nos permite adentrarnos en las sombras de la nostalgia y el recuerdo, donde una ciudad, la única para él, lo hace permanecer fiel a su historia: la de antes, la de ahora; fijada al costado de su vida. Es que el azul intensísimo que  lo había rodeado siempre, surge desde las aguas y profundiza… 

 

Teresa Coraspe.

 


 
 
   
 

Nacemos del silencio de las aguas, desde esa espesura comenzamos abrir signos, inicios permanentes para el continuar cuando brindamos el alma. Punto de encuentros para la poesía. El reto al ser perseverante, consecutivo, notable de la misma búsqueda ancestral de la palabra: Creo en nuestros mares /que se convierten en ríos... los iguales hacia la observación de esa transformación en la cual encuentro la palabra de Pedro Pablo invocando su tórrida  piel.

 

Milagro Haack .

 

En el poemario el mundo interior que, según Pérez Santiesteban, “llevamos adherido a la piel”, poco a poco se va desprendiendo, se va abriendo hacia los demás; hacia ese otro, que nos es extraño, ajeno, y que, aunque nos haga olvidar “el color de la esperanza”, nos lleva siempre a recordar ese dolor de herida abierta y presente en el saber y reconocer que  “Somos tanto y a la vez tan poco…”      

Pero al mismo tiempo, ese mundo interior en el que es posible extraviarse en la pesadilla y  el delirio, es asimismo posible reencontrarse  “De blanco en el umbral abierto, respirando el azul de un nuevo cielo”. Cielo que, en el decir y evocar de Pedro  Pablo Pérez Santiesteban, es y será abierto, azul y brillante como el de su añorada Habana.

Josefa Zambrano 

   Pero que a nadie le quepa dudas, en Pedro Pablo, “El mundo lleva alas” capaz de “desbaratar por una vez la muerte” con sus versos, con sus palabras, porque irrumpe con la síntesis de un verso que no pretende más que contar sus esencias, sus raíces, sus pensamientos y sus nostalgias. Y aquí lo tienen con “Plagio de lo Humano”, más humano que nunca.

 

VIRGILIO LÓPEZ AZUÁN


 
 

 
 
 
 
     
 
 El mundo interior, poemario que se destaca, no solamente por haberlo escrito un poeta diestro, sabio, de visión profunda y madura, sino porque, además, después del gran auge de la vanguardia hispanoamericana, la poesía de nuestro tiempo ha parecido quedarse sumergida en un limbo de superficialidad atronadora que, con este libro, tiene su más notoria antítesis.  Y es que Pedro Pablo Perez Satiesteban maneja con maestría los diversos laberintos del poema, plasmando en él, su más rica dimensión emocional y existencial.

No se contenta con decir y decorar el ambiente, un ambiente que su palabra va creando en el interior de sí misma: además de decir con tono alto y claro, también sugiere, deja como dicho lo que apenas queda en el aire más íntimo como una luz o un temblor de luz difícil de prever o de abarcar.

José Alejandro Peña



FRENTE AL ESPEJO es una novela diferente y sin embargo, me encuentro también sentada ante ese mismo espejo. Puedo ser esa misma persona que contempla aturdida ¿un mundo o un pueblo sin nombre?, ¿acaso es una ciudad de cualquier confín, igual de monótona, aburrida o desesperanzada, presa por la abulia de la rutina y con la congoja existencial de los seres que nos acompañan? Y todas esas interrogantes que en el supremo desespero se claman al todo y a la nada por una respuesta inmediata y allí es cuando viene esa tormenta de la salvación, respuesta al cambio soñado. Poeta habituado a la síntesis de la imagen, en una brevedad certera ofrece el desenlace, así frente al espejo como el gallo que presagia su fin frente al caldero, el autor concluye:

                                                                                   

No estoy aquí, ni allá /ni en lugar alguno/donde no anclan mis raíces /y es que soy el viento /y es que soy la lluvia/ y es que estoy sin tiempo.

 

Estrella Fresnillo-Díaz
Pedro Pablo Pérez Santiesteban nos da su testimonio de una mirada melancólica, por momentos triste, un tanto arrepentida y quizá posesiva de los recuerdos y el amor.
Pero “del otro lado” del espejo, “también queda el dolor de la distancia”, de lo irrecuperable, del auténtico exilio al vivir lejos de la tierra donde se ha nacido


 Del libro Nota sobre la almohada


Liliana Aleman 





No obstante de la necesidad visceral de dejar las marcas de esa agua que se esfuma deriva también la mirada nerviosa, amplia, incansable. Sus ojos se mueven como un escáner que se mete por intersticios, recodos, luces y penumbras de la vida que fluye y acumula detalles esenciales. Podría parecer una paradoja, que alguien que va con esa prontitud pueda advertir pormenores. Ahí está el pulso de sus poemas: su vertiginosidad está asistida de una mirada asaz discriminadora, que saca siempre la aguja del pajar.

Del poemario Apuntes
Manuel García Verdecia

Comentario sobre el libro Plagio de lo Humano


Fui despacio adentrándome en las páginas, redescubriéndolo y desbordándolo, asistiendo a la definitiva inserción de su nombre en el Parnaso. Lo tengo entre mis manos y sonrío ante el plagio, porque él es en sí mismo la fuerza indiscutible de lo auténtico. Ahí está letra a letra y voy tras la sutileza del antojo, la presencia de lo oculto, el sollozo. Espero también al poetazo, al amigo, pero no en el vórtice de una lágrima, para evitar que caiga y quede derramada en la sublimidad de la nostalgia, yo espero en el balcón de la mirada, para cuando opacando al Sol cruce su estrella.

 


Carmen Luisa Pinto
Ganadora del Premio Panamericano de poesía Eugenio Florit de Nueva York/ 2003